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La Conexión entre Abundancia Financiera y Espiritual

Hola corazones hermosos,

Una de las preguntas que me hacen muy seguido a través de mis redes sociales y en los en vivo es: ¿cómo puedo atraer tanto la abundancia financiera como la espiritual? Hoy quiero compartir algunos consejos que me han funcionado y que tengo comprobados.

En mi experiencia y después de escribir mis libros, he podido darme cuenta de que muchas personas anhelan una vida plena y próspera. Sí, el deseo de vivir en abundancia y también me he dado cuenta de que la capacidad de hacerlo es solo cuestión de saber cómo. La abundancia, tanto financiera como espiritual, está siempre a tu alrededor. Cuando sientas el llamado, solo debes dejarte guiar.

Ya sea por medio de la percepción o de la intuición, atraer la abundancia es una manifestación de amor. Los próximos consejos te orientarán a establecer un equilibrio entre lo financiero y lo espiritual, dándole claridad a tus metas.

1. La Abundancia Espiritual: El Fundamento de la Prosperidad
La abundancia espiritual es la piedra angular de toda riqueza verdadera. Tus ángeles tienen una función y es ayudarte a pasar del miedo al amor. Por eso, al conectar con ellos, debes abrirte a recibir esa paz que colmará tu corazón y tu espíritu. Puede que al principio te inunde el temor a lo desconocido, pero esa es una idea del ego. Cuando tienes un nivel de conciencia y una mente entrenada, no verás escasez. Tu mente estará vibrando en modo abundancia.

Con el tiempo aprenderás a callar el ruido exterior. Y allí, podrás cerrar tus ojos y pedir que el mensaje llegue. Un mensaje de claridad. Ahí, poco a poco, podrás ir encaminando tus pensamientos hacia la unión con Dios. Solo en el silencio del alma, la vía de comunicación con tus ángeles se abre para pedir lo que ellos vienen a darte: escúchalos.

2. La Abundancia Financiera: Un Reflejo de Nuestro Estado Interno
La abundancia financiera, por otro lado, es una manifestación externa de nuestra abundancia espiritual. Cuando estamos en paz y alineados con nuestro propósito, nuestras acciones y decisiones financieras también se alinean. He aprendido que la abundancia financiera no se trata solo de acumular riqueza, sino de tener la libertad de vivir la vida que deseamos y de poder compartir esa prosperidad con otros.

Para atraer abundancia financiera, es esencial tener una mentalidad de abundancia en lugar de una mentalidad de escasez. Esto significa creer profundamente que hay suficiente para todos y que merecemos prosperidad. Invertir en nuestro crecimiento personal y espiritual nos prepara para reconocer y aprovechar las oportunidades financieras cuando se presentan.

3. Todo está en tu nivel de conciencia
Lo que pides desde la carencia es recibido desde ese mismo lugar. Todo lo que te niegas por miedo así será concedido. En el mundo espiritual, el ego es quien deja que las heridas de la mente tomen el control. Por eso, al sanar y verte piadosamente, lograrás tener un diálogo más limpio, sin interrupciones de tus pensamientos.

Es gracias a tu nivel de conciencia que ganarás mayor entendimiento con tus ángeles o con tu ángel de la guarda. El lenguaje cuenta y cómo hablas y nombrar a las cosas es cómo llegarán a ti.



4. Más abundancia, por favor
Una mente abundante está en comunión con Dios. Una mente abundante entiende que tiene ayuda ilimitada por parte de sus ángeles. Una mente abundante tiene manifestaciones amorosas.

Las oportunidades de la vida te harán darte cuenta de que tu frecuencia vibratoria dice mucho de cómo te relacionas con el mundo y de las infinitas posibilidades a tu favor. Lo que atraes está siempre a un mismo nivel y te lleva a superarte.

5. Ahora, ¿qué le puedes pedir?
Si cierras los ojos, oirás el mensaje de Dios diciéndote “ya es hora, déjate ayudar”. Pide claridad para escuchar el mensaje, sabiduría para no autoboicotearte y plenitud para reconocerte abundante.

Ábrete a recibir esta protección, encamínate a tu misión de vida. La comunicación con tus ángeles es un canal disponible con un increíble caudal. Aclara la mente, deja ir toda prisa, todo miedo, toda ansiedad. El tiempo de lo espiritual no es el tiempo del ego. Aléjate del sacrificio y la exigencia y vive una vida de goce pleno, ¡sueña en grande! No olvides compartirme tu experiencia. ¿Cuándo empiezas?